Tiempo fue
Llevo varios días pensando, haciendo esfuerzos por recordar, socavando, rasguñando la tierra de mi memoria para encontrar el filón de un recuerdo que, aunque se que está ahí, no logro descubrirlo. La necesidad surgió mientras esperaba alelado en la orilla sur de la pileta del porvenir, y cayó como una avalancha contenida de largos periodos de taponamiento. Fue hace 20 años, un año o dos o tres más en el que tomé la decisión consciente de entregarme al consumo empedernido del alcohol y disfrutar y padecer sus efectos. La decisión inconsciente ya la había tomado a los cinco años cuando tomaba la cerveza que mi tía le robaba a mi padre, y me la servía como quien sirve una agua de panela en una taza cerámica, y me encantó tanto lo que sentí que jamás dejé de pensar en ello. Me fascina el espíritu del alcohol, ha sido el gran amor de mi vida, no sé porqué fracasamos. Piscina de Bucaramanga. No la del porvenir. Salen a flote asuntos que bordean lo que quiero recordar y los salvo d...