Notas de despedida
Algunas notas sobre una renuncia que empezó hace un poco más de dos años. En la que inicialmente se sintió la necesidad de desapegarse de algunas personas y luego, con el tiempo, se empezó a observar y a sentir que era necesario desprenderse también de ciertas ideas, sentimientos y objetos que las rodeaban. Esa necesidad se volvió deseo y, en la angustia que esto produce, se pudo notar la presencia de una perversa enfermedad que exigía una suerte de desgarramiento. Acá se comparten algunas palabras, con la ilusión de saber que lo que se dice no es lo mismo que lo que se hace, pero que uno no es menos importante que lo otro. 1 Los días se convirtieron meses y los meses se volvieron años, y fui trasegando lento pero constante en un profundo muladar de tristezas miserables. Tanto tiempo sintiendo ese dolor no podía ser inocuo, su paso me dejó una sensibilidad extraña. Ahora no miro con nostalgia lo que fue, pero lo recuerdo, porque es imperativo recordarlo para no volver all...