vértigo
De adentro intenta por salir
un grito ahogado en no se qué.
No logro reflejarme y el grito permanece
cayendo y callando.
Esto es lo que realmente sucede:
la voz no me resume
y por eso el grito enmudece.
En el disturbio de mi miedo aparece traslucida la frase,
la sentencia:
¡imposibilítate por el miedo!
Que también por sentir
te siento.
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